La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha iniciado una investigación formal sobre DoorDash debido a su uso del modelo de inteligencia artificial chino Kimi K2.6. Los presidentes del Comité Selecto sobre China, John Moolenaar, y del Comité de Seguridad Nacional, Andrew Garbarino, han solicitado a Tony Xu, CEO de DoorDash, documentos detallados sobre la evaluación y el despliegue de tecnología de IA desarrollada en China.

El origen de esta investigación se remonta a una publicación en X del fundador de DoorDash, Andy Fang, donde se mencionaba la delegación de tareas de IA de menor nivel al modelo Kimi K2.6, un producto de Moonshot AI, una empresa con sede en Pekín. Aunque DoorDash no ha infringido ninguna ley, ya que las empresas estadounidenses pueden utilizar modelos chinos, la solicitud de información por parte del Congreso refleja una preocupación creciente por la procedencia de la tecnología de IA implementada en el país.

Razones detrás de la elección de DoorDash

Un portavoz de DoorDash ha declarado que la empresa apoya el liderazgo estadounidense en IA y está dispuesta a colaborar con los comités. Sin embargo, la justificación principal para el uso de Kimi K2.6, según publicaciones del propio laboratorio de IA de DoorDash, radica en su menor costo y un rendimiento superior en comparación con alternativas estadounidenses. Este factor económico y de eficiencia es un punto clave en el debate actual.

La carta de los legisladores reconoce que los modelos de peso abierto chinos pueden ofrecer “capacidades competitivas, costos más bajos y mayor personalización”. No obstante, argumentan que la política federal debería orientarse a hacer que las alternativas estadounidenses de peso abierto sean más accesibles y eficientes, con el fin de disuadir a las empresas de optar por soluciones extranjeras.

El debate sobre los modelos de peso abierto y la seguridad

La investigación de DoorDash no es un hecho aislado. En abril, el mismo comité inició investigaciones similares con cartas dirigidas a Anysphere y Airbnb, lo que indica un patrón en el escrutinio de la implementación de IA de origen chino en plataformas de consumo masivo. El argumento central del comité es que las empresas estadounidenses no deberían verse obligadas a elegir entre opciones costosas y restrictivas de proveedores como Anthropic y OpenAI, o soluciones chinas más económicas.

Los modelos de peso abierto, al tener sus pesos centrales disponibles públicamente, pueden ser descargados, modificados y desplegados por casi cualquier persona. Según la declaración del comité, esta característica los hace vulnerables, ya que carecen de salvaguardias contra actores maliciosos que podrían inyectar código dañino o lanzar ataques contra otros sistemas de IA. Esta portabilidad es precisamente cómo los modelos de origen chino han logrado integrarse en entornos empresariales estadounidenses, incluso a través de servicios en la nube ofrecidos por gigantes tecnológicos como Amazon, Microsoft y Google.

“Las políticas estadounidenses deben asegurar que los diseños de peso abierto ofrecidos por EE.UU. sean más accesibles, seguros y competitivos para las empresas, a fin de disuadirlas de usar opciones chinas.”

Los comités están investigando dónde se entrenaron estos modelos, si sus capacidades provienen de una destilación no autorizada de sistemas líderes estadounidenses y cómo se propagaron internamente. Un informe de Cryptopolitan había señalado previamente que el director de ciencia de la Casa Blanca, Michael Kratsios, acusó a Moonshot de destilar encubiertamente el modelo Fable de Anthropic para desarrollar Kimi K3, tras un informe de Anthropic que reveló más de 3,4 millones de conversaciones de Claude extraídas mediante cuentas falsas.

Implicaciones para la industria tecnológica

Los propios datos de DoorDash respaldan la ventaja competitiva de los modelos chinos. Su laboratorio de IA publicó que Kimi K2.6 y Fable 5 ofrecieron un mejor rendimiento a un menor precio que los modelos propietarios de Anthropic, citando específicamente la mitad del costo de Kimi. Este hecho subraya el dilema que enfrentan las empresas: la búsqueda de eficiencia y ahorro frente a las preocupaciones de seguridad nacional y el fomento de la tecnología local.

La industria tecnológica está dividida en este debate. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, junto con Microsoft, Dell y Palantir, ha argumentado a favor de los modelos de peso abierto, afirmando que fortalecen la seguridad, la ciberseguridad y la soberanía. Por otro lado, la Pequeña Asociación Tecnológica, que agrupa a unas 200 startups, ha sostenido que restringir esta categoría solo consolidaría el dominio de Anthropic y OpenAI.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha mencionado la posibilidad de sancionar a China por el robo de modelos de IA, aunque no se ha anunciado una prohibición formal. El caso DoorDash destaca la tensión entre la competitividad comercial y la seguridad nacional, un equilibrio que el Congreso busca definir. La resolución de esta investigación podría sentar un precedente significativo para futuras regulaciones y decisiones empresariales en el ámbito de la inteligencia artificial.