En el vertiginoso mundo de la inteligencia artificial generativa, OpenAI no deja de sorprendernos con sus avances. Mientras gigantes como Google, Anthropic y Microsoft compiten ferozmente por la supremacía tecnológica, OpenAI ha dado un paso audaz hacia una nueva frontera: el control del dispositivo por parte de la propia IA. Ya no hablamos solo de responder preguntas o procesar datos; la ambición actual es dotar a la IA de la capacidad de interactuar directamente con aplicaciones y sistemas operativos, abriendo la puerta a una automatización mucho más profunda y compleja.
En este escenario, la última actualización de Codex de OpenAI emerge como un hito significativo. Originalmente concebido como un agente de IA especializado en programación, capaz de escribir código y desarrollar aplicaciones, Codex ha evolucionado para convertirse en una herramienta que puede tomar las riendas de su ordenador.
De asistente de código a orquestador de sistemas
Cuando OpenAI presentó Codex por primera vez en mayo de 2025, lo hizo como una potente herramienta para desarrolladores, una IA capaz de generar código, corregir errores y automatizar procesos de programación. Como bien describe su página oficial, es un “agente de código que te ayuda, con IA, a desarrollar y poner en producción, impulsado por ChatGPT”.
En esencia, Codex actuaba como un programador virtual, realizando tareas como:
- Escribir funciones y aplicaciones completas.
- Corregir errores en proyectos existentes.
- Revisar y comentar pull requests.
- Ejecutar tests y comandos en entornos aislados.
- Trabajar en paralelo en múltiples tareas de desarrollo.
Su funcionamiento se basaba en acceder a repositorios de código, buscar soluciones, modificar archivos, ejecutar pruebas y validar resultados de manera autónoma. Sin embargo, la actualización anunciada en abril de 2026 ha ampliado drásticamente sus capacidades, transformándolo en algo mucho más ambicioso.
La autonomía total: Codex para (casi) todo
Bajo el sugerente título “Codex para (casi) todo”, OpenAI ha revelado que su aplicación ahora es capaz de:
- Manejar su ordenador: Interactuar con el sistema operativo como un usuario más.
- Trabajar con múltiples herramientas y aplicaciones: Extender su alcance a programas cotidianos.
- Generar imágenes: Integrar capacidades creativas más allá del texto.
- Recordar preferencias y aprender de acciones pasadas: Personalizar su comportamiento y mejorar con la experiencia.
- Asumir trabajo continuo y repetible: Ideal para la automatización de tareas rutinarias.
Esto significa que Codex no solo puede revisar pull requests o consultar múltiples archivos y terminales, sino que también puede conectarse a devboxes remotos vía SSH y, gracias a un navegador integrado, agilizar el desarrollo de diseños, aplicaciones y juegos. Pero lo más impactante es su capacidad de interactuar con cualquier aplicación de su ordenador, viendo, haciendo clic o escribiendo, y todo ello en segundo plano mientras usted se dedica a otras tareas.
La integración de un navegador propio también amplía su interacción con la web, y la compatibilidad con más de 90 plugins adicionales (para plataformas como GitHub, Slack, Gmail o Notion) multiplica sus funcionalidades. En resumen, el nuevo Codex de OpenAI se posiciona como un asistente digital omnipotente capaz de:
Controlar su ordenador como un usuario más, navegar por la web, generar y editar imágenes, conectarse con aplicaciones y herramientas, recordar sus preferencias, aprender de tareas anteriores, automatizar tareas repetitivas y trabajar en paralelo en múltiples frentes.
Cómo acceder a esta nueva era de la IA
Las novedades de Codex se implementarán de manera gradual. La aplicación está disponible para macOS y Windows, aunque inicialmente el acceso al control del ordenador se ha habilitado para macOS, con una futura extensión a Windows. Es importante señalar que algunas funciones avanzadas, como la personalización, sugerencias por contexto y memoria, pueden tener limitaciones geográficas, especialmente para usuarios en la Unión Europea y el Reino Unido.
Codex de OpenAI está accesible para todos los usuarios con una cuenta de ChatGPT, tanto en planes gratuitos como de pago. Sin embargo, como es de esperar, las funciones más avanzadas y personalizadas están reservadas para las cuentas de pago. Esta evolución de Codex no solo promete un salto cualitativo en la productividad personal y profesional, sino que también nos invita a reflexionar sobre la creciente autonomía de la inteligencia artificial y sus implicaciones en nuestra interacción diaria con la tecnología.
¿Está usted preparado para que la IA tome el control de su ordenador?