OpenAI está desarrollando una versión más autónoma y proactiva de sus asistentes de inteligencia artificial. Cambios recientes en el código de programación de su herramienta de comandos sugieren la implementación de una función que permite a estos asistentes operar de manera continua, sin necesidad de interacciones constantes del usuario, hasta que se les ordene detenerse.
Este nuevo enfoque, denominado “modo persistente”, representa una evolución significativa respecto al comportamiento actual de los asistentes de IA, que suelen pausarse tras un período de inactividad o al completar una respuesta específica. Con esta modalidad, el asistente de IA mantendría su actividad a través de múltiples sesiones, trabajando de forma ininterrumpida hasta que el usuario decida “apagarlo” o “mandarlo a dormir”.
Funcionamiento y características del modo persistente
La función está integrada en el menú de “esfuerzo de razonamiento” del programa. Su operación demanda una considerable capacidad de cómputo y un alto consumo de tokens, ya que el modelo necesita “pensar” y procesar información de manera continua antes de generar respuestas o acciones. Aunque OpenAI aún no ha realizado un anuncio oficial, un portavoz confirmó que esta funcionalidad se encuentra en fase de pruebas, pero su lanzamiento comercial no es inminente.
“OpenAI tiene una cultura muy horizontal y se exploran muchas cosas diferentes en el repositorio de código abierto, que es, en cierto modo, nuestro patio de juegos compartido”, explicó Thibault Sottiaux, responsable de productos principales de OpenAI.
Proactividad y límites de seguridad
Una característica clave del modo persistente es la “proactividad”. Esta función permite al asistente continuar su labor incluso después de haber respondido a la solicitud inicial del usuario, generando tareas de seguimiento de forma autónoma. Para determinar sus acciones, la IA se basa en interacciones previas y en su “conocimiento del usuario”. Además, el asistente puede enviar mensajes espontáneos, aunque el código especifica que esta comunicación debe ser muy moderada.
Consciente de los riesgos asociados a sistemas autónomos, especialmente tras incidentes de ciberataques autónomos realizados por modelos avanzados de OpenAI, la compañía ha implementado estrictos límites de seguridad en el código del modo persistente. Estos límites impiden que el asistente amplíe sus permisos dentro del sistema. Cualquier acción que requiera modificaciones fuera del entorno del usuario necesitará una aprobación explícita, buscando así mitigar posibles peligros inherentes a un sistema con tal grado de autonomía.
La visión de la automatización total
La automatización mediante agentes de IA es una meta central para empresas tecnológicas como Anthropic, Meta y OpenAI. Aunque actualmente los usuarios principales de estas herramientas son programadores, el objetivo a largo plazo es que la automatización se integre en la vida cotidiana y laboral del usuario promedio.
“Hay como un único producto, que es: necesito preguntar algo a la IA”, señaló Sam Altman, CEO de OpenAI, en una entrevista. “Con el tiempo, quizá la IA debería ofrecerme cosas de forma proactiva.”
Altman añadió que esta interfaz, que comenzó como un chatbot y ahora incluye agentes de programación, evolucionará para ser percibida como un “agente más constante”, sugiriendo un futuro donde la IA no solo responde a comandos, sino que anticipa necesidades y actúa de forma proactiva para asistir al usuario.