Imagina que una inteligencia artificial, diseñada para ayudarte con tareas cotidianas, acaba siendo una pieza clave en la elaboración de manuales de objetivos militares. Eso es precisamente lo que ha desvelado Anthropic, la empresa detrás de Claude, en un informe reciente. Un actor, con conexiones a Irán, utilizó su IA para un fin bastante delicado: recopilar y analizar datos públicos con el objetivo de trazar estrategias contra las fuerzas navales de Estados Unidos.
¿Cómo se usó Claude en este incidente?
Según el informe de Anthropic, titulado «Detecting and countering misuse of AI: September 2026», este actor empleó Claude para compilar lo que ellos denominan «manuales de objetivos». La idea era identificar y seguir la posición de buques navales a partir de información disponible públicamente. Y lo más llamativo es que esto se hizo a través de una canalización en Python, una serie de programas automatizados que el propio actor construyó con la ayuda de Claude.
¿Qué tipo de información se recopiló?
- Datos de personal: Se extrajo una lista de militares estadounidenses de los pies de foto de fotografías militares de acceso público.
- Identificadores de buques y aeronaves: Se obtuvieron códigos de transpondedores de barcos y aviones, que son señales que revelan su identidad y ubicación.
- Scripts de satélite: Se generaron scripts para solicitar imágenes comerciales por satélite.
- Vulnerabilidades: Claude también fue utilizado para investigar fallos de seguridad (CVEs) en sistemas marítimos, como terminales VSAT y equipos de comunicación.
Es importante destacar que toda esta información procedía de fuentes abiertas, lo que subraya cómo la IA puede acelerar la compilación y el análisis de datos ya disponibles.
Más allá de los objetivos militares: vigilancia interna
El incidente no termina ahí. Anthropic descubrió que la misma cuenta estaba desarrollando software empresarial para sistemas estatales iraníes. Con la ayuda de Claude, este actor diseñó componentes para una plataforma de vigilancia masiva interna. Esta plataforma combinaba el reconocimiento automático de matrículas con la intercepción de identificadores de dispositivos móviles. Además, se construyeron herramientas de análisis para una exportación de un grupo privado de Telegram, incluyendo un análisis de la red social de sus miembros.
La respuesta de Anthropic y el contexto más amplio
Ante esta situación, Anthropic actuó con rapidez: bloquearon la cuenta, implementaron nuevas detecciones para prevenir futuros usos indebidos y compartieron la inteligencia sobre la amenaza con las autoridades gubernamentales. Este caso es uno de varios que la compañía ha documentado, incluyendo incidentes con grupos en Yemen, China y Rusia que también han utilizado sus modelos de IA para fines maliciosos, desde el desarrollo de software de guiado para armas hasta operaciones de influencia.
Este episodio pone de manifiesto la creciente preocupación sobre el uso dual de las tecnologías de IA. A medida que modelos como Claude se vuelven más potentes, la línea entre el uso beneficioso y el malintencionado se hace más difusa. Anthropic misma lo reconoce: «A medida que los modelos se vuelven más capaces, sus riesgos aumentarán, a menos que los desarrolladores de IA y los defensores de la sociedad actúen para hacerlos más seguros».
Este incidente subraya la necesidad de una vigilancia constante y de políticas robustas en el desarrollo y uso de la inteligencia artificial, especialmente cuando se trata de información sensible y seguridad nacional. ¿Crees que las empresas de IA deberían tener un control más estricto sobre cómo se utilizan sus modelos?